VALLEJOS EN EL MUNDO

La Web del Ayuntamiento de Valle de la Serena quiere dedicar un apartado muy especial para los Vallejos que viven fuera o que tengan alguna vinculación con el pueblo. Quienes quieran aparecer en esta sección pueden ENVIAR una fotografía suya o de su lugar de residencia y un comentario sobre su relación o vínculos con Valle. Gracias por su colaboración.


FOTOS VISITA DE  LA  CORPORACIÓN Y VECINOS DE VALLE DE LA SERENA  A TOLOSA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EXTREMEÑOS Y VALLEJOS EMIGRANTES

SIEMPRE HACEN HOMENAJE A SUS RAICES EXTREMEÑAS

SEMANA CULTURAL  EN EL CENTRO EXTREMEÑO "LA JARA " DE TOLOSA 2005.

Desde el Centro Cultural Extremeño "La Jara " de Tolosa , nos han enviado información sobre la XIII Semana Cultural de Extremadura en Tolosa (Guipúzcoa ). Información que gustosamente publicamos en nuestra web para hacer a todo el mundo participe de esta celebración.

Las jornadas Extremeñas en "La Jara " de Tolosa se han celebrado con éxito del día 8 al 18 de septiembre, con mucha afluencia de público y gran cantidad de participantes en los distintos concursos, juegos y exposiciones . El presidente muestra su agradecimiento a los colaboradores y público en general, y sobretodo a la Consejera de Bienestar  Social de la Junta de Extremadura, a la Excma. Diputación de Cáceres y al Ayuntamiento de Tolosa.

" Desde que se fundó esta casa regional, el objetivo no fue sólo establecer un lugar donde reunirnos y recordar nuestras raíces, sino ante todo, nos propusimos estrechar lazos con la cultura vasca a través de un conocimiento mutuo y afectuoso, con la esperanza de acercar nuestros pueblos, maneras diferentes de pensar y sentir"   Pedro García ( Presidente del centro cultural "La Jara "

FOTOS
 

 

Presencia de D. Álvaro Valverde como representante de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, dirigiéndose a los presentes
Recital de poesía a cargo de D. Emiliano Gañán, D. Benjamín Salludo, Dª. Filo Fernández, D. Gregorio Pérez, Dª. Mª Jesús Mendizábal y el conferenciante D. Miguel Quintas.
 

 

Procesión: Salida de la misa extremeña con la imagen de la Virgen de Guadalupe portada por miembros del centro " La Jara "
Exposición de manualidades

Chocolatada

 

Recogida de premios

 

SEMANA CULTURAL CENTRO EXTREMEÑO LA JARA 2.004

       
 

 VALLEJOS EN EL MUNDO / HOMENAJE A ANTONIO BENITEZ MINAYA, a pesar de no poder contar con su compañía sigue estando con nosotros en el recuerdo de UN VALLEJO


       Antonio era extremeño, nacido en Valle de la Serena. Hombre corpulento de sonrisa fácil solía vérsele a menudo por allí, y más últimamente, animado por sus recuerdos que con el paso del tiempo se fueron volviendo irresistibles, la nostalgia se hace más fuerte con los sentimentales, nostalgia de esa infancia que fluye placenteramente por la vida  como el curso de las aguas de los ríos, libres de obstáculos. Esos, los sentimentales, los que reaccionan enseguida ante los primeras barreras y dificultades de su plácido devenir por el paisaje exuberante de la niñez, rechazándolas a manotazos, son lo que sufren quizás más tempranamente y con mayor intensidad. La última vez que me acerqué a él para darle un beso estaba postrado en la cama, vital y enamorado de la vida que le azotaba con la nostalgia, pleno aún de recursos para lanzarse a seguir sobreviviendo, me conmovió su fuerza, esa mirada en parte huidiza fiel reflejo de su actitud, también en parte salvaje, como la de un animal asustado y tierno a la vez que se interrumpe a sí mismo para encararse violentamente con aquello que a su gran corazón empequeñece. El relieve de su carácter se asemejaba al de su tierra, sobre ella las nubes bordeaban los cerros que formaban el horizonte, tantas miradas contentas de niños como Antonio se han asociado conformando el mundo invisible de la esperanza, de los deseos, de la tranquila felicidad, presente y futuro envuelto en papel de celofán, la vida como regalo diario. Las carreras por el campo, algún dolor sólo físico y remediable de los arañazos, las pequeñas heridas predestinadas a su curación inmediata y de vuelta al placer, al descubrimiento de una realidad presumida como afable. Es posible que su corta permanencia en el hospital representara una complicación más para él, similar a aquellas contenidas en sus juegos infantiles,expresioes suyas algo excesivas le suponían una válvula de escape, porque a continuación sólo quedaba la ilusión de recuperarse, ilusión duradera como la fuerza que ponía en satisfacer las necesidades de los demás, las suyas propias, sólo cuando reclamaba atenciones de los otros, reclamaba que le protegieran de la misma manera que se protege a un niño, preservándole de conocer otras tristezas que tan triste le ponían.  Cuando necesitaba esa compensación, a veces esa dignidad tan suya y de su tierra se resquebrajaba, pero eran esas hendiduras sin fondo,  propias para comunicar la corteza con el interior, eran nada más que agujeros para respirar. Buscaba cobijo ofreciéndolo él, conocerlo y saber que podías contar con su presencia, cuando fuera necesaria, además de  todo lo que le pudiera pertenecer, suponían la misma cosa. Pensando en él, me sobreviene la sensación de que lo conocí una vez pero lo descubrí muchas más. La primera fue hace más de veinticinco años, unas pocas jornadas separaron mi encuentro con él y con su tierra, coincidencia casi mágica por lo que representaba conocer a Antonio  al completo, de no haber sido así, hubiera conocido sólo una parte muy pequeña de él. De no haber surgido casi de inmediato ante mis ojos la lozanía de unas tierras viejas que incansables volvían a recuperarse para conquistar  los colores y aromas de la primavera, aquellos días quizá, ya reservados en mi recuerdo con la singularidad de todo aquello que comienza, y aquel muchacho, que me introdujo entre sus gentes de una forma profundamente espontánea, actuarían de otra manera en mi memoria, pero así, juntos, me evocan una parte muy esencial de mi vida. Aunque no siempre afecte por igual,  abandonar el lugar y las gentes testigos de nuestros  primeros pasos demasiado temprano, o demasiado tarde,  percibir esa ausencia como no deseada, es como interrumpir algo en su desarrollo, un temor inmaterial se instala en los corazones, el miedo a volver a sentir el vacío otras vez, a perder la esperanza, a no ver en tierras lejanas más que lo que se quiere ver, sabiendo que no ya no existe, que ya no está, miedo a volverse loco. Por exageración o por no saber llegar, a veces, se le escapaba una brizna de material incombustible proveniente de su volcán interior, a mi me llamaba mucho la atención su especial forma de andar, echaba el cuerpo a un lado y a otro como si lo hiciera con resignación, allí, en su pueblo, por las angostas aceras el corpulento cuerpo de Antonio se movía queriendo recuperar el tiempo perdido. Alguna vez lo he visto cruzando la calle empedrada donde se crió, cansadamente, soportando la carga pesada de sus recuerdos . Yo no sabía entonces interpretar su  lenguaje, pero lo que si sabía era que sus gestos hablaban, pensaba entonces en lo difícil que resulta para ciertas personas sustraerse a la añoranza, eso sí, eso lo entendí nada mas conocerlo, él me daba las claves contándome historias de la gente, de sí mismo, del paisaje, de los lugares más próximos a sus afectos, no me cabía duda de que conmigo se encontraba bien, hablaba y hablaba sin cesar y aunque lo hiciera con todo el mundo, yo quiero conservar dentro de mí la sensación de que con aquella jovencita a quien acababa prácticamente de conocer se permitió el lujo de mostrarse tal como era, un complejo inagotable de sentimientos iban dirigidos a ella, a su  corazón, que  fue capaz de acogerlo como se merecía. Y desde esa glándula profundamente incandescente, la que bombea el flujo de nuestra pequeña eternidad hacia los pensamientos, que sólo se detiene para volver a engrasar los pensamientos ajenos a través de ese contagio maravilloso que es la vida, desde ahí, desde su ausencia, le recuerdo que nunca le olvidaré.  (Hay vidas que se interrumpen para afianzarse enternamente en las nuestras)

Mercedes

Madrid, 15 de enero de 2004


 

Soy Aurelia Gómez, y naci, en el Valle el 17 de abril de 1969, en el año 1974, mi familia al completo, se traslado a la villa armera de Eibar, mi padre era Agustin Gómez, de la calle del Barreal, pero desde pequeño, lo criaron,  sus tías maternas, que vivían en la casa de enfrente de la farmacia, y que da de esquina, mi madre es Josefa García, de la calle Malavé, hija de Carlos de merengue.

Mi padre fallecio el 27 de julio de 1980, con 45 años, mi madre gracias a Dios vive y goza de buena salud, está jubilada y la casa de enfrente de la farmacia actualmente es nuestra residencia cuando estamos en el Valle.

En una de las fotos, se encuentran mis padres, con mis dos hermanos mayores, y en la otra estamos  al completo los 4 hermanos, Juan Antonio, Primitivo, Aurelia, y Agustin. Actualmente vivo en Vitoria, estoy casada, con un Eibarres, y tengo dos hijos nacidos en Vitoria.

A todos nos gusta ir al Valle, la verdad, vamos menos de lo que quisiéramos, pero de ahora en adelante si Dios quiere queremos ir mas.



En ésta foto podemos ver al señor que está en la derecha, de pie, que es un emigrante vallejo, nos cuenta su historia para que todos podamos conocer los vallejos en el mundo.

Este señor se llama Eugenio Pozo de Tena, nació el 15 de diciembre de 1939, eral el mayor de 10 hermanos, 8 chicas y 2 chicos de modo que pasó su infancia y juventud trabajando para casa.

 Al ir a la mili y ver lo que había fuera decidió emigrar. Marchó a San Sebastián, después de trabajar en varios sitios comenzó a trabajar en Coca-Cola de repartidor, donde ha estado 27 años. Algún tiempo más tarde toda su familia se fue a Madrid, Torremolinos y Holanda.

Al llegar a San Sebastián conoció a Isabel con la que se casó y tiene 3 hijos Ana, Eugenio y Luis.

Actualmente está jubilado, dedica el tiempo a su mayor afición el campo, los animales y en especial los caballos.

Actualmente  no vive en San Sebastián, sino en Navarra.

Respecto a la foto sólo decir que los que le acompañan eran sus amigos, y le gustaría que si alguien le reconoce mande un E-mail a        lpozo85@msn.com , quizás le traiga buenos recuerdos.


CURIOSIDAD

 

UN VISITANTE DE NUESTRA PAGINA

HIJO DE VALLEJA QUE TUVO QUE EMIGRAR A TIERRAS VASCAS NOS HA ENVIADO ESTA CURIOSIDAD

UNA FELICITACIÓN DE NAVIDAD ESCRITA POR EL QUE ERA ALGUACIL EN LOS AÑOS 40 - CALUDIO BARRIO- A LA SAZÓN SU BISABUELO

 

pincha aquí para ampliar


FRANCISCO MASA GODOY Y MARÍA OCAMPOS CABANILLAS: Matrimonio que emigró en 1960 al País Vasco, concretamente a Tolosa. Ahora jubilados viven en Valle de la Serena desde el verano pasado, no dejando de visitar a sus cuatro hijos y nietos que siguen en el Norte.

Abajo, Excursión a Tenerife organizada por la asociación de jubilados en Tolosa.


Julián  sobrino de Cristina y Antonio Romero, nos envía foto de su hijo José (el chico de la derecha con camiseta blanca de manga corta) en una discoteca en Alemania.

Julián nació en Valle de la Serena, se trasladó a Alemania cuando emigraron sus padres por motivos de trabajo. Ha tenido a sus hijos en Alemania, sin dejar de inculcarles que sus raíces provienen de VALLE DE LA SERENA.

Esta familia visita con mucha frecuencia nuestra Web, foro, Chat y se comunican con nosotros por E-mail.


UNA EMIGRANTE, CAMILA BERDUD OCAMPOS, DESDE FRANCIA NOS ENVÍA UNA POESÍA HOMENAJE A NUESTRO PUEBLO

Homenaje a Valle de la Serena

Blanca paloma de naranjos y limoneros,

Negro rencor de tiempos pasados,

Verde el campo de tus olivos,

Amarillo cuando sale el sol,

y me quema el corazón.

 

Por la Higuera, La Puebla, Don Benito o Quintana,

se acelera el corazón del que está lejos de ti

y va entrado por tu gente.

 

Hoy te pido a ti, Santísima Virgen de la Salud,

que ruegues por ellos,

pobres pecadores.

 

Ruega por ellos,

para todo los Vallejos,

en este Valle de Penas,

en aquel Valle de Lagrimas,

que también sabe ser feliz cuando te ruega a ti.

 

Pueblo de mis antepasados y de los que han de venir,

sigues siendo tu mi aldea,

Valle de la Serena.

 

Camila Berdud Ocampos

Francia, a dia 11 de Abril de 1993.